2018, el año del Big Mountainbike

portada big mtb

Seguramente, todos nos hemos subido a una bicicleta de montaña alguna vez en nuestras vidas. Esa sensación de libertad sobre los cerros, la adrenalina de bajar a toda velocidad y el compañerismo que se genera, lo ha convertido en los últimos años en uno de los deportes con mayor crecimiento en el mundo y uno de los más cotizados por los chilenos. Todo comenzó hace varios años con el mountainbike clásico de una suspensión, luego el DH o descenso con bicicletas diseñadas con doble suspensión y componentes pensados principalmente para bajar y, finalmente, la disciplina más popular por estos estos días: el Enduro, que mezcla lo mejor de ambos mundos. Pero el 2017 se consagró como el año que se destapó una nueva categoría, el “Big Mountainbike”, la mezcla perfecta entre alta montaña y MTB. Luego de haber liderado 3 exitosas expediciones de MTB durante el 2017 -entre ellas El Plomo (5.424 msnm) en enero y el volcán Ojos del Salado (6.893 msnm) en diciembre-, entrevistamos a Patricio Goycoolea, uno de los precursores de esta disciplina en Chile. Él apunta a transformar a este país en el mejor destino del mundo para pedalear grandes cumbres.

¿Cómo surge la idea del Big Mountainbike y quiénes son sus impulsores?

El concepto “Big Mountainbike” nace en Chile, pero también se ve en otros países, ya que surge de la necesidad de los ciclistas de montaña por salir a explorar nuevos lugares sobre nuestras bicicletas, saliendo 100% de la zona de confort. Cuando me interesé en subir El Plomo en bicicleta, lo primero que hice fue buscar en Google “Cerro El Plomo en mtb” y ahí me encontré con la sorpresa de que ya habían subido anteriormente 2 personas. El primero fue Marcelo “El Animal” Inostroza (QEPD), quién lo subió el año 2014 porteando su bici entre tres personas hasta la cumbre para luego bajar hasta el sector de Tres Puntas (Valle Nevado), según lo que tengo entendido. Le hicimos un homenaje en el documental “El Guardián del Valle” por ser el primer visionario en conquistar El Plomo sobre dos ruedas. Lamentablemente, Marcelo murió en septiembre del 2016 al caer por un nevero en el cerro San Gabriel, en el Cajón del Maipo.

El segundo en subir El Plomo fue Claudio Luchesse, un italiano que subió pedaleando desde Santiago hasta la cumbre de El Plomo, ¡una bestia! La gran diferencia es que él subió en una bicicleta ultra liviana y no le sirvió para bajar, por lo que hizo la bajada casi entera caminando. Es un gran logro, pero con otro concepto.

“Desde chico que me gustó salir al cerro a caminar, escalar o andar en bicicleta. Un dia estaba en Morro Guayacán, vi el Provincia y me dije: “¿por qué no ir hasta allá arriba en bicicleta? Y así sucedió con la Travesía del la Sierra de San Ramón, luego El Plomo, El Pintor y hace poquito, el Ojos del Salado.”Provincia BIGMTB

Cuéntame sobre el BIG MTB y básicamente, en qué consiste.

El Big MTB es una disciplina que mezcla la majestuosidad de la montaña con la acción del mountainbike. Esto no es solamente MTB, es alta montaña, donde hay que portear la bicicleta para luego poder hacer un lindo descenso. Requiere logística, seguridad, conocimiento, trabajo en equipo, experiencia, equipo técnico y agallas. Si tuviéramos que compararlo con algo, es como el randonné en relación al ski, donde buscamos grandes cumbres para luego bajarlas.

¿Cuáles son los mayores peligros de esta disciplina?

El mayor peligro sería tener una caída grave que requiera evacuación, lo que no es nada fácil, ya que generalmente esto se practica en lugares bastantes remotos y un accidente allá arriba puede llevar a un largo proceso. Por lo mismo, siempre hay que contar con un buen plan de contigencia.

El 2017 se consagra con El Plomo, la Travesía de la Sierra de Ramón y el volcán Ojos del Salado. Cuéntanos un poco sobre esas experiencias y qué significó ser los primeros en subir y bajar el volcán más alto del mundo en bicicleta.

El Plomo es un cerro al que siempre le he tenido mucho cariño y respeto por ser el gran telón de fondo de la ciudad de Santiago y, por supuesto, el guardián del valle del Mapocho. Ya lo había subido varias veces a pie y sabía perfectamente que se podía bajar en bici. A partir de eso, surgió la idea de subirlo en mountainbike, sumado a que el descenso conecta con El Parvazo -uno de los circuitos de DH más famosos del Chile-, llegando hasta la curva 1 del camino a Farellones (1.300 msnm). Es decir, completas más de 4.100 m de desnivel de puro descenso.plomo12cumbre plomo
Al darme cuenta de eso, fue cuando me convencí de hacerlo. Así mismo pasó con la Travesía de la Sierra de Ramón el año 2016, la que realizamos como precalentamiento para El Plomo. La volvimos a repetir el 2017, pero esta vez por el día, completando la Travesía en solo 16 horas, saliendo desde San Carlos de Apoquindo hasta la localidad de El Manzano, en el Cajón del Maipo.

El Ojos del Salado (6.893 msnm) fue uno de los proyectos más difíciles que me ha tocado hacer. Durante los últimos 6 meses estuve tratando de levantar un presupuesto que financiara la expedición, tanto en costos operacionales como en el ámbito audiovisual. Finalmente Redbull, Cerveza Royal Guard, Mall Sport y Zolkan engancharon con el gran proyecto y nos apoyaron. En 3 dias tuvimos que armar todo y salir desde Santiago a media noche para llegar directo a nuestro primer campamento en la Laguna Santa Rosa (3.800 msnm), a la entrada del Parque Nacional Nevado Tres Cruces en la Región de Atacama, luego de 14 horas manejando sin parar.

Ahí nos metimos por un tubo y no paramos hasta concretar la cumbre del volcán más alto del mundo. Fue verdaderamente un desafío altamente exigente a nivel físico, mental y logístico. Así, con perseverancia y convicción, concretamos el primer registro fotográfico/audiovisual de esta montaña de la puna de Atacama.29062017-DSC_4088 big mountainbike

Hablemos sobre el equipo: ¿qué componentes y bicicletas usan?

Actualmente, uso una Giant Reign 2016 talla L de aluminio. Es una bicicleta exquisita para bajar y el hecho de que sea de aluminio la vuelve un poco más pesada (15 kg), pero resistente a los inminentes golpes de piedras contra el marco. También uso pedales de plataforma, clave para la práctica de esta disciplina ya, que siempre calzo bototos. En cuanto a los neumáticos, trato de usar siempre los más resistentes, aunque son un poco más pesados pero aguantan todo tipo de terrenos. Adelante uso Magic Mery SG y atrás Maxxis Minion de alambre.

¿Cómo es la preparación física para este tipo de hazañas?

¡Muy rigurosa! La aclimatación en altura es clave para enfrentar cerros por sobre los 4.000 msnm. Así evitas que la falta de oxígeno en tu cuerpo te juegue una mala pasada. Por lo mismo, trato de pasar mucho tiempo en cerros de gran altura, ya sea esquiando en invierno o pedaleando en verano. Por ejemplo, usamos mucho la Travesía de la Sierra de Ramón para probarnos físicamente como grupo cuando tenemos algún nuevo objetivo en mente. Así vemos quién está guateando física o mentalmente, ya que es una travesía dura. Cuando queremos enfrentarnos a la altitud, empiezan las salidas de aclimatación. Por ejemplo, para el Ojos del Salado estuvimos 9 dias alojando sobre los 4.500 msnm, junto con realizar dos cerros antes de atacar la cumbre del volcán: el San Francisco (6.080 msnm) y el Siete Hermanas (4.800 msnm).

Cuéntanos un poco acerca de tu cordada y quiénes son parte de ella.

No es fácil decidir con quién ir a pedalear a la alta montaña. Son cerros muy difíciles en cuanto a la altitud, la preparación y el manejo en el DH. Por lo mismo, he escogido con pinzas a los pilotos, fotógrafos y filmmakers que me han acompañado en cada expedición. Si ya es difícil llegar con la bicicleta al hombro, imagínense si sumamos las cámaras. Dentro del equipo de fotógrafos y cámaras he trabajado con Juan Luis Deheckereen (Sierra de Ramón 2017), James Alfaro y Pablo Azócar (El Plomo enero 2017) y Benjamín Camus (Ojos del Salado 2017). A cargo de toda la logística y producción de las expediciones ha estado Inner Mountain Chile.

En cuanto a la cordada de atletas, ésta ha estado compuesta de la siguiente forma:
Cerro El Plomo, enero 2017: Pato Goycoolea, Thomas Samsing, Santi Pérez, Max Vignau y Julio Hoschild.
Sierra de Ramón, noviembre 2017: Pato Goycoolea, Thomas Samsing, Nico Prudencio, Fede Scheuch, JL Deheckereen.
Ojos del Salado, diciembre 2017: Pato Goycoolea y Federico Scheuch.sierra_san_ramon_d750_22-11-2017-0875_previewplomo10

¿Qué se viene para este 2018? Cuéntanos sobre los nuevos desafíos del Big MTB.

Para este año tenemos varios desafíos pendientes. Primero que todo, queremos completar nuestro proyecto audiovisual de Big Mountainbike, el que consiste en un documental que relata la hazaña de subir y bajar en bicicleta 4 de las montañas más emblemáticas de Chile y del mundo. Ya llevamos 2 de 4 y este 2018 nos gustaría consagrarlo con el volcán San José (5.856 msnm) y el imponente monte Aconcagua (6.960 msnm), la cumbre más alta de América. Concretando esto, se vendrán más desafios, pero eso te lo cuento a fin de año, jajaja.

¿Se podría de decir que Chile es la meca para el Big MTB?

Chile es un país perfecto para la práctica de esta disciplina, ya que tiene montañas muy altas. Aquí puedes subir una montaña de más de 6.000 msnm y en el mismo día puedes estar bañándote en el mar. Es decir, podrías completar más de 5.000 m de desnivel de puro descenso en un solo día y eso no pasa en cualquier parte del mundo. Además, Chile cuenta con una geografía privilegiada para el Big MTB, gracias a que contamos con 2 cordilleras y la de Los Andes cruza el país prácticamente entero. Es decir, vivimos en el paraíso para realizar este deporte.

¿Qué consejo le darías a la gente que se quiere iniciar en esto?

Les diría que salgan de la zona de confort y que exploren nuevas rutas sobre sus bicicletas. Pero, si lo van hacer, siempre tengan un buen plan de contingencia, vayan bien preparados y estudien siempre el lugar que van a pedalear. Es clave tener una buena logística, buen equipo y repuestos para la bicicleta. Para partir siempre doy el ejemplo del cerro Provincia, que suma mucho desnivel y tiene unas pasaditas de rocas bien entretenidas en las que tienes que portear la bicicleta. Además, está muy cerca de la ciudad y eso es bueno en caso de algún accidente o percance. Consejo: traten de no ir solos. Aunque no siempre hay alguien que te quiera acompañar a estas locuras, jajaja.

¿Algo para el cierre?

Personalmente me encantaría que este año alguien se motive a subir El Plomo de nuevo y sea una hazaña que se repita todos los años por gente nueva. El cerro está ahí y si te gusta la montaña y el DH, qué mejor que ir, subirlo y después bajarlo hasta la curva 1: ¡un privilegio! También quiero agradecer a Inner Mountain Chile (www.innermountain.cl) por la logística brindada durante todas las expediciones de Big MTB. Ellos han hecho posible expandir el mundo de las dos ruedas a la alta montaña.

Rodrigo Matus

Rodrigo Matus

Fotógrafo Outdoor / Fundador y Editor General wkndheroes.com
Más artículos de Rodrigo