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Packraft, la nueva modalidad de exploración en Chile

Paula Fernández
12 diciembre, 2018 Por

Un PACKRAFT es una embarcación pequeña (para una o dos personas) que necesita de aire para cumplir sus funciones, lo que la hacen ligera y maniobrable, además de muy útil para llevar en tus expediciones de varios días, donde antes no podías llegar, debido a la dificultad de caminar con un kayak o un bote sólido al hombro.
El packraft, una combinación entre kayak y rafting, es una embarcación inflable ideal para quienes amamos la exploración y comenzamos a incursionar en lugares a los que no podemos llegar solo caminando. Es por esto que día a día el packraft se convierte en un artículo esencial para expediciones largas, siendo super utilizado en los países nórdicos, en los Alpes y otros lugares en Europa, así como en lugares turísticos de Asia y África.
Hoy el Packraft llega a Chile para ofrecernos las mismas ventajas de las que ya disfruta la comunidad que crece cada vez más y nos permite llegar a todos esos lugares que alguna vez vimos lejanas. Esas rocas atravesando el río o esos paredones de granito pasando el lago, ya no van a ser imposibles si en tu mochila cargas con un packraft.

Nuestro Viaje
Nuestra experiencia
Quisimos comprobar que tan buenos son estos botecitos y nos fuimos al río Rapel entre la sexta, la quinta y la región metropolitana a meternos al agua. Ninguno tenía tanta experiencia en ríos, pero sabíamos que eran necesarios para realizar otras expediciones y llegar más lejos en nuestras aventuras, felices de la nueva disciplina que deberíamos dominar levemente para poder probarlos de verdad.

Río Rapel, sector Las Bandurrias
Partimos el miércoles temprano en dirección al río Rapel ubicado entre la quinta, la sexta y la región Metropolitana. Se nutre por los ríos Cachapoal y Tinguiririca que bajan de la cordillera de Los Andes para desembocar en las costas de Navidad.
La desembocadura del río rapel es exquisito en flora y fauna, siendo un lugar que necesariamente se debe conservar y respetar. Cisnes de cuello negro, bandurrias y un sinfín de especies nativas que viven libremente aún, en un entorno bastante agrícola donde se conserva la vida de campo, el ritmo tranquilo y la convivencia total con el entorno.
El río Rapel nace en la Central Hidroeléctrica Rapel ubicado en el sector de Las Bandurrias, un increíble lugar donde pasamos el primer día.
Fue un día caluroso que pedía a gritos ir a refrescarnos al río y probar la maravilla que teníamos con nosotros: dos packraft. Luego de manejar desde Santiago, pasar por Melipilla y dirigirnos a la costa, comimos algo y comenzamos a armar los packraft. sólo 5 minutos nos tomó inflar cada uno, con una bolsa especial que viene incluida en el packraft. Personalmente, nunca había usado una bolsa de inflado, pero me sorprendió lo rápido que fue, cómodo y práctico para utilizar con viento y condiciones “outdoor”. Luego de inflar todo nos metimos al río que comenzó a subir de manera veloz, y nos sorprendió un nuevo rápido que se formó, ideal para probar nuestras aptitudes y también las del bote. Estuvimos explorando la zona durante toda la tarde hasta que se nos hizo de noche y, al parecer comenzaron a funcionar más máquinas por lo que el crecimiento del río nos corrió incluso de donde habíamos formado un pequeño campamento, nos movimos para pasar la noche que se mostraba totalmente estrellada y espectacular, siempre acompañados por el fuerte ruido del río y de los animales nocturnos.WhatsApp Image 2018-12-12 at 15.13.59 (2) WhatsApp Image 2018-12-12 at 15.13.59 (1) WhatsApp Image 2018-12-12 at 14.47.54

Reconocimiento de la zona, continuando por el Rapel hasta el mar

En la noche decidimos que uno bajaría en packraft y el otro lo iría a buscar en la camioneta, para eso lo decidimos con la ancestral y sabia técnica del cachipún, en la que el que ganaba se tiraría río abajo hasta el sector de La Boca de Navidad. Al despertar nos dimos cuenta que el nivel del río había bajado notoriamente y nos había dejado con las ganas de bajarlo navegando. decidimos bajar por la cuenca del río y aprovechamos de visitar la Central Hidroeléctrica la cual está a cargo de Enel (ex Endesa) que controla la afluencia relativa del río. Conversamos con el guardia y nos contó que las variaciones del río dependen de un encargado en seguridad quien conoce día a día los movimientos que tendrá el río, por lo que no hay una planificación semanal que nos ayudara a saber cuando el río estaba alto o bajo. “Tengan cuidado” nos advirtió Gustavo, el guardia, “varios chicos han muerto por las variaciones repentinas del río” uf, que miedo.
Continuamos río abajo y luego de varias cuestas y curvas nos fuimos acercando más a la costa hasta llegar al sector de Navidad, donde nos sorprendió la cantidad de cisnes de cuello negro y viento que había. Ideal para la práctica del windsurf y el birdwatching. Luego de analizar el lugar y la cuenca decidimos devolvernos hasta la localidad de Rapel, donde el ganador del cachipún bajó desde allí hasta La Boca, ya que el río había vuelto a subir.
El Packraft increíblemente resistente. No tuvimos ningún problema y todo funcionó bien. Estable y fácil de conducir, quizás un poco más lento que una embarcación sólida, pero demasiado seguro para una persona y su equipaje (el personal), siendo incluso posible mover una bicicleta arriba del bote.
Nos volvimos a juntar en La Boca, donde terminaba la travesía porque luego, al salir a la costa el viento lo hacía más peligroso. Los paisajes y rincones del río Rapel se quedarán por siempre en la retina y en la gopro de quienes han navegado por este lugar tan cerca de Santiago y tan indómito aún.
Se hizo de noche y celebramos tremendo día que nos había tocado, pensando que aún nos quedaba un día de disfrute en el río. Nos devolvimos hasta la zona de Licanchén y ahí seguimos navegando en un espectacular día de sol. Cercano al medio día, desarmamos nuestros botes más que felices y satisfechos, los metimos en las mochilas y nos fuimos a Santiago con una sensación de gratificación por los días que los packraft y el lugar nos habían entregado, y quedamos con ganas de seguir incursionando en este innovador deporte.WhatsApp Image 2018-12-12 at 15.14.00 WhatsApp Image 2018-12-12 at 14.47.54 (1)

Araucanía Andina, desde la mirada de Martini Fotografía

Paula Fernández
12 diciembre, 2018 Por

Son las 9 a.m. y ya se nota que será un día muy caluroso en la Araucanía lacustre. Bañados por el lago Villarrica y a las faldas del volcán homónimo, me encuentro con Fernando Gudenschwager Martini, mente maestra y fotógrafo de Martini Fotografía, donde a través de plataformas como Facebook e Instagram comparte su maravilloso trabajo con un potente mensaje sobre la conservación de los espacios naturales
Fernando nos contó acerca de su ópera prima recién lanzada, el libro Araucanía Andina, donde rescata los mejores momentos de luz en las montañas de esta mística y salvaje zona, donde las Araucarias y los volcanes componen un cuadro perfecto para el ojo sensible de este artista.

¿Cómo comenzó todo esto de la fotografía?
Hace muchos años atrás tuve acceso a cámaras con rollo, me gustaba tomar momentos y después imprimirlos y no le vi mucho el trasfondo pero tenía muchas fotos impresas. Luego de años me di cuenta que me trasladaban a esos momentos, la fotografía realmente los capturaba y los podía guardar.Entonces, como a los 14 años pasaba momentos lindos y los guardaba en mi cámara. Al final tenía muchas fotos impresas, luego vi el valor de capturar ese momento mágico, aún sin un sentido de luz o algo similar.
Años después estudié diseño gráfico en Inacap, donde tuve unas clases de fotografía pero no tenían tanta importancia para mí, no aprendí nada porque no estuve atento a ellas, pero una de las tareas era comprarse una cámara réflex y encontré una Zenit 12pro que era una cámara rusa, antigua, que se podía usar, compré rollos en blanco & negro y a color y ahí hacía las tareas que tenía que hacer, iba a las poblaciones en Temuco, la línea del tren y la feria Pinto. Hay mucha gente e interculturalidad, hay gente mapuche. En estas andanzas conocí a un grupo de personas que vivían y trabajaban en la calle y comencé a hacer una historia fotográfica. Primero me empecé a involucrar con ellos porque les llevaba galletas, panes. Pasaron varios días que fui sin cámara, luego les pregunté si podía hacerles fotos y comencé. Después, saqué un librito que contenía las historias de ellos, historias muy fuertes, muy profundas. Esto me llevó a contarlas y a comenzar un proyecto que se llamaba Ruina Urbana, que eran todos los restos que quedan de historias antiguas, ya sea en los trenes o en casas que quizás hoy son usadas para ciertas cosas pero que esconden una historia muy interesante.
Probé un tiempo en esto, pero no era el concepto que me gustaba ni que me llenaba tanto.

¿Cómo saliste de esta urbanidad y comenzaste a ir más a la naturaleza?
Paralelamente, en aquel tiempo comencé a salir a hacer trekking, porque la naturaleza siempre me ha causado tranquilidad, y los espacios grandes y abiertos como que te amplían el alma, la dejan abierta, libre y empecé a mezclar las dos cosas. Con el tiempo, con mucho tiempo empecé a tomar mi camino fotográfico. Al principio uno experimenta, por ejemplo yo me compré un lente de cada uno, y salía con un lente de 50 mm para hacer todas las fotografías y tienes que aprender a usarlo. Después un 70-300 mm, un teleobjetivo, y cómo haces un paisaje con ese? primero tienes que hacerlo de muy lejos, porque salen otros tipos de regulaciones, las montañas, por ejemplo, salen desenfocadas por el rango dinámico… y ahí uno aprende más. Además de internet, donde uno encuentra todo el conocimiento gratis. Al final, la práctica es la que te hace aprender.

¿Tienes algún referente o alguien que te metió el bichito de la fotografía desde tan pequeño?
Antiguamente mi papá hacía muchas fotografías y las revelaba en una pieza de revelado y no siguió porque era solo una pasión y debía encargarse de su trabajo y de sus asuntos. Además, tengo un bisabuelo que llevaba mi mismo nombre “Fernando Gudenschwager”, él pintaba y llevaba su atril a la cordillera. Un día mi papá me dice “esa foto que tomaste es idéntica al cuadro de tu abuelo”. Al revisar la pintura me di cuenta que era verdad, un cuadro y una foto de mi lugar preferido, que ahí me enteré que también era su lugar preferido. En este lugar cruzaban caminando por la huella los animales de la cordillera, por el paso Tromen. Allí pensé “wow, aquí estuvo con su atril haciendo el cuadro que está en mi casa”.
Desde que supe eso siento que hay algo en el pasado o en la genética que me lleva a aceptar el hecho de ser artista o ser fotógrafo, que al principio no me gustaba tanto el concepto.
Siempre he tenido problemas para aceptar la realidad como es y al ser artista tengo esa posibilidad de tener una mirada distinta.

¿Qué es lo que te gusta fotografiar más y lo que te cuesta más fotografiar?
Principalmente a mí me gusta encontrar lugares nuevos a los que no he ido, porque cuando uno ya conoce el lugar puede saber lo que viene, pero al descubrir nuevos lugares tú no sabes lo que va a llegar. El sol se puede esconder en cualquier lado, dependiendo de la estación del año, entonces tienes que estar muy atento y presente y te sorprende la naturaleza. Me gusta estar en los atardeceres, pero después del atardecer esperar la hora azul o momentos muy específicos donde cuentas con 15 segundos para sacar la foto y si lo logras resulta algo espectacular. También me gusta fotografiar estrellas, esperar hasta las 3 a.m. para ver la vía láctea, por ejemplo.
Lo que más cuesta es que te salga todo lo que tú buscas según tus planificaciones y lo que más me gusta es eso mismo porque tienes que hacer lo que puedas con lo que tienes y eso hay que agradecerlo porque a mí me gusta ir a lugares lejanos y ojalá estar solo allí, entonces significan horarios en los que ya no hay gente.ginko-29

¿Cual es tu sello personal en cada una de tus fotografías?
Creo que es necesario buscar un nuevo camino, un camino que contemple ir y ser feliz en ese momento y buscar el instante presente, estar concentrado en estar ahí, simplemente sintiendo el viento, o el calor, lo que sea y después sacar una fotografía, porque si uno anda en la búsqueda de una fotografía creo que no tiene mucho sentido porque ni siquiera te llega la percepción de estar ahí o porque estás pensando en lo que pasará en el futuro o porque estás recordando algo y no estás ahí presente y el principal mensaje que entrega la fotografía es que mientras tu das a conocer un lugar, entregas también la consciencia del conocimiento y del valor. Lograr producir ese “wow, no sabía que esto existía y no sabía que en cierto momento del año, o de la mañana o de la tarde podría ver esto y me nace la curiosidad de querer ir”, entonces le agrego valor, el cual no existía porque no lo conocía.

Hablemos de tu libro Araucanía Andina, ¿qué te motivó para hacerlo, cómo fue el proceso creativo? Cuéntame un poco
Lo que me llevó a hacerlo es que tenía un respaldo de fotografías gigante, las fotografías son tomadas en distintos momentos durante diez años, tenía muchos seguidores en Instagram y en Facebook. Esto me llevó a reflexionar acerca de los medios digitales que son tan volátil y superfluos, entonces pensé que podía hacer con todo este material, además siendo diseñador gráfico, lo cual creo que me impulsa a trascender lo digital y llevarlo a algo tangible, ya que encuentro muy interesante cuando uno pilla un libro antiguo y puede ver cosas que son magníficas o misteriosas porque no sabes de dónde provienen. Me gustaría eso, que el libro estuviera en alguna despensa o en una biblioteca por años y ojalá alguien en 100 años más lo abriera y dijera “qué es esto?” Ahora me puedo morir si dejé un pedacito de una visión. Además, los textos del libro los trabajé con una amiga que es periodista, conversamos todas las ideas del libro para poder darle otra estructura también, porque tuvo el análisis de los diseñadores, después de una comunicadora y de ahí sacamos un producto final, modificado para que tuviera mucho sentido para el lector, que pudiera ser una herramienta para alguien que quiere introducirse en la fotografía, o una guía de viaje si quisieras decir dónde sale el sol. También en algunas fotos salen sus parámetros. Este libro está pensado para llevarlo en la mochila, es largo y delgado y no tan pesado para andarlo trayendo, como guía de consulta.ginko-21 ginko-33

Y pusiste los nombres en mazudungún…
Si. Los pueblos originarios fueron los que se dieron cuenta de la astrología del lugar, dándole un concepto y un sentido, al crecimiento de plantas, a la sustentabilidad, cosas que nos enseñan a nosotros según el método norteamericano, le damos otra lectura a las estaciones por ejemplo, el año de nosotros empieza mal. Deberíamos estar con esa otra lectura aunque no nos guste la cultura o lo que sea, pero la lectura del cosmos para funcionar bien es así.

Dónde se puede conseguir este libro?
Está en las tiendas Huerto Azul en Villarrica y Pucón. En Viña del Mar, Panguipulli y Lican Ray en Botánica Gourmet y en los aeropuertos de Puerto Montt y Temuco. Pero quiero distribuirlo más, porque para que no fuera caro su valor unitario tuve que hacer muchos y yo quería que fuera un libro de fácil acceso, que lo pudieran comprar las personas porque creo que es bueno distribuir la naturaleza y nuestra zona. Incluso, si tu ves esto y te causa curiosidad saber acerca de la Araucanía y por qué Andina, de los Andes, las montañas, surge la idea de ir al lugar, etc.
No lo he sacado en formato digital, porque el sentido más grande es que tú lo puedas tener en tu mano y sin electricidad.

Si alguien quiere aprender contigo, ofreces algún tipo de taller o curso?
Hago salidas fotográficas de grupos entre 3 a 10 personas. Los grupos más pequeños permiten que sea algo más personalizado, se les enseña a componer la fotografía, a conocer el idioma de la luz con respecto a la cámara, a contar una historia y a permanecer en el lugar un rato, más que tomar la foto.
Vamos a distintos lugares en horas de luz específicas, bonitas y ahí enseño todo lo que pueda y sepa.
Me pueden contactar a través de la página horadelaluz.cl para cualquier cosa.ginko-28 ginko-30 ginko-34 ginko-17

Instagram @martini.fotografia

Facebook Martini Fotografía 

web www.horadelaluz.cl

El mundo de los que se atreven: Ascensión en solitario del Cerro Provincia

Paula Fernández
4 enero, 2018 Por

No soy una persona que anda en busca del peligro innecesario, pero sí de la aventura y eso, algunas veces, se puede confundir. A veces pasan cosas que nosotros no podemos controlar, por ejemplo que se caiga la ida a la montaña cuando vas en el bus al destino determinado como lugar de encuentro. Eso es lo que me pasó y lo que encadenó que horas más tarde no estuviera subiendo el Leoneras con una cordada, sino que simplemente fuera al Cerro Provincia con mi mochila y mis pies. Leer artículo

Puesco Fest 2016: Una experiencia integral por la defensa de los ríos

Paula Fernández
12 noviembre, 2016 Por

Música en vivo, kayak, yoga, meditación, biodanza, sonoterapia y mucha buena onda es lo que promete la versión 2016 de Puesco Fest, el evento que dura cuatro jornadas -del 17 al 20 de noviembre- con el fin de defender los ríos, evitar su privatización y disfrutarlos junto a la gran cantidad de naturaleza indómita presente en los alrededores de Pucón y la Araucanía. Además, en esta ocasión serán 30 bandas de buena música nacional, de distintos estilos pero mismo propósito: crear consciencia. Leer artículo

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