Los guardianes del huemul: la cruzada por salvar a este ser mágico de los bosques

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La mayor parte del tiempo pasan desapercibidos. Trabajan sin descanso, pero en silencio, lejos de la fama y de las luces de la gran ciudad. Ellos son los protectores de la naturaleza y, en específico, los custodios del animal de nuestro emblema patrio: el frágil huemul. La labor de los guardaparques busca evitar que nos quedemos sólo con el cóndor en el escudo de Chile.

La situación del huemul hoy

En Chile existen tres tipos de ciervos: el pudú, el huemul del norte y el huemul del sur. Todos corren peligro de extinción y el huemul, en sus dos variantes, se encuentra en “estado crítico“: se estima que no quedan más de 1.500. ¿Por qué hay tan pocos? Contrario a lo que suele pensar la gente, la presencia del puma no es la causa principal. En efecto, estos ciervos cuentan con un sistema de defensa basado en el mimetizaje, por lo que no son una presa fácil para los felinos que cazan, principalmente, por estímulo visual. Pero, precisamente porque los huemules confían en su capacidad para camuflarse en el entorno, esperando quietos a que la amenaza pase, sí son presa fácil para los perros que cazan gracias a su olfato y, sobre todo, para los cazadores furtivos. Es decir, el problema no radica en su predador natural, sino en la acción del hombre, quien ha incidido directamente en la disminución de su población al perseguir a estos animales, darles muerte, intervenir y reducir el tamaño de su hábitat y/o permitir que los perros se proyecten hacia los ambientes naturales. Estos perros, al igual que los baguales, bovinos asilvestrados y los jabalís que andan sueltos, también causan un enorme daño al transmitir enfermedades a la fauna que no está preparada y que nunca ha recibido vacuna alguna. En efecto, los guardaparques Yerko Araya, Eduardo Arias y Fernando Garrido, de la Fundación Huilo Huilo, estiman que un 70% de los huemules están infectados ya con parásitos de origen bovino.unnamed-6

 Un ojo puesto en la conservación

La Reserva Biológica Huilo Huilo, en conjunto con la Fundación Huilo Huilo, cuenta con el único centro del mundo que ha logrado la reproducción de huemules en un ambiente controlado y su posterior reintroducción a la selva valdiviana. De los 2 huemules que eran en un principio, han logrado llegar a tener 20 en un lapso de 12 años. En noviembre de 2016, un primer grupo de 5 huemules fue dejado en libertad. Así, luego de que por más de 30 años ningún huemul fuera avistado en las riberas del lago Pirehueico, grupos 100% autónomas, monitoreados por guardaparques, han vuelto a deambular por esta zona.

“El huemul es un ser mágico del bosque, es de otro tiempo”, comenta Fernando, uno de los “pastores” del huemul.

Luego agrega el guardaparque: “ellos transmiten la armonía del bosque”. Sus movimientos parsimoniosos revelan que se trata de un ser pacífico que ahora también está llevando su bandera de protección a todo el resto de la zona natural: cuando circula un huemul por un determinado lugar, inmediatamente toda la flora y fauna se ve beneficiada. Y eso, no sólo porque el huemul cumpla una función necesaria en la cadena trófica y el bosque requiera de su presencia para sus propios ciclos internos, sino también porque, al estar protegido por ley (fue declarado Monumento Natural en 2006), inmediatamente se ve protegido su entorno. En efecto, si está prohibido atrapar un huemul y talar, construir o intervenir el espacio en el que habita, también todas las demás especies vegetales y animales del ecosistema se ven resguardadas. Es por eso que a los guardaparques de Huilo Huilo les gusta hablar del huemul como “una especie paraguas”: bajo su tela encuentran cobijo los pudúes, las guiñas, los monitos del monte, los ñirres y todas las demás formas de vida que el hombre ha puesto en jaque.
Actualmente, dado la disminución de las poblaciones de huemules, las trabas para su crecimiento son genéticas: hace falta nueva sangre. Esto significa que, de algún modo, se vuelve imperativo mezclar poblaciones. En ocasiones anteriores, la Fundación contó con los permisos gubernamentales, el apoyo del Ejército de Chile y su apoyo logístico para el traslado de estos frágiles animales. Para evitar la extinción habrá que redoblar los esfuerzos en esta línea.

 Otro ojo puesto en la investigación

Tal como explica Eduardo, es bastante poco lo que se sabe acerca del huemul. ¿Cuántos años pueden vivir? ¿Cuál es su edad reproductiva? Su observación es difícil y escasa (los guardaparques tratan de evitar el contacto y toda interferencia en su ciclo normal). Durante años, los rastros de huellas, pelos, astas y marcas en los árboles eran lo único que teníamos para su estudio. De ahí que el monitoreo de los mismos a través de radiocollares, GPS y telemetría se haya convertido últimamente en la principal herramienta para su seguimiento. Pero también están los videos y las fotografías captadas por cámaras trampa. Con la ayuda de científicos, ya han ido proliferando textos académicos y publicaciones.unnamed

Turnos de trabajo

Los guardaparques, héroes anónimos de la naturaleza, llevan a cabo una tarea patrimonial y de envergadura nacional. Es por eso que Yerko habla —y con razón— de una verdadera “cruzada”. Aquí hay un esfuerzo titánico por cambiar la suerte del huemul en Chile. Cada día, los guardaparques realizan patrullajes, seguimientos, chequeos y monitoreos de estos animales. Además, se ocupan de la reparación de cercos y de alejar a los invasores. Pero también cumplen la importante misión de interactuar con la gente y educar a las comunidades. En efecto, sólo podemos cuidar lo que amamos. Y sólo podemos amar algo, si lo conocemos. Por eso, los guardianes del huemul también realizan charlas informativas y pedagógicas en las comunidades aledañas a la Reserva Biológica, especialmente en Neltume y Puerto Fuy. Así se involucra a la comunidad en el cuidado de estos ciervos, creando conciencia especialmente en los más pequeños: los niños son agentes de cambio. Si tenemos la esperanza de que la situación vulnerable del huemul mejore, tenemos que apuntar a los más jóvenes, es decir, al futuro del país.
Pero el trabajo es duro. Son apenas 14 personas dedicadas a todo esto en un terreno inmenso, que bordea las 100.000 hectáreas. Los turnos son 7×7, por lo que esta gente lleva una vida muy distinta a la gran mayoría de los chilenos. En el sector de la Pampa de Pilmaiquén, donde queda el Centro de Conservación del Huemul del Sur, los guardaparques resisten las inclemencias del clima y las dificultades del terreno. “Los meses más complejos son los de invierno, ya que tenemos temporales de viento y nieve que producen daños a la estructura de los cercos eléctricos”, explica Yerko. Pues sí, son unos verdaderos guerreros.

Financiamiento

Los proyectos de conservación son costosos. Actualmente, la Fundación Huilo Huilo funciona sobre la base de donaciones, recursos privados y la colaboración de voluntarios. Nosotros queremos aportar a esta campaña dando a conocer esta loable labor: mientras más personas sepan al respecto, más gente podrá brindar su ayuda. Todo sea para que las futuras generaciones también sepan lo que es un huemul — y el cóndor en nuestro emblema patrio no se quede solito.

Fotos por Francisco Bedeschi  huemul huemul huemules

Francisca Hernández

Francisca Hernández

Cursando la fase final del programa de Doctorado en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Casada y madre de 2 hijos pequeños. Deportista desde muy joven, se ha dedicado en los últimos años al running, trail, trekking y montañismo, aventuras que disfruta con sus amigos y su familia.
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