Meteorología de Montaña

Nubes entrando

Es sabido que la montaña es impredecible. Aunque la tecnología de hoy en día nos permita saber más o menos cómo estará el tiempo, aún el ser humano no ha alcanzado una comprensión completa acerca de cómo funciona la atmósfera en lugares, a veces tan inhóspitos como la montaña, pues básicamente tienen un comportamiento totalmente propio, ya que éstas son las que habitualmente forman todo el tiempo que afectará los valles que la rodean.

En la montaña estamos siempre bajo climas adversos. Hay momentos óptimos donde el tiempo nos acompaña y hay poco viento y un sol radiante que nos llena de calor y de energía, pero para quienes frecuentamos estos espacios sabemos que esos días son un verdadero regalo y que no siempre las cosas son así. Por esto es importante conocer conceptos básicos de meteorología de montaña y tener en cuenta que es lo que se nos viene, qué días serán los mejores para ese pegue cumbrero o cuáles definitivamente harán de nuestra expedición un sufrimiento o un gran desafío.

Es por ello que queremos ayudarte a que te comiences a instruir en meteorología de montaña. Si bien es un tema complejo y extenso con muchos conceptos y factores que afectan, al menos tener las nociones básicas te ayudará a tomar mejores decisiones desde tu casa, preparando la expedición o en terreno cuando ya está todo dado para disfrutar de la naturaleza en ambientes como la cordillera.

Lo primero que debes saber es que la salida a terreno comienza en casa, cuando estás preparando tus días, por lo que primero que todo debes tener en cuenta la estación del año y la latitud de donde te encuentra. No es lo mismo si es un pegue invernal a uno estival, pues las consideraciones serán distintas. También el lugar. No es lo mismo el invierno en la zona central de Chile, que en la zona Sur, donde las estaciones son más marcadas y probablemente tendrás que considerar posibilidad de lluvia y nieve en tu camino.

Sabiendo esto, debes visitar alguna página que te entregue ciertas direcciones para saber cómo estarán los días en la montaña, si habrán nubes o mucho viento, si la isoterma está baja o alta. La Isoterma es el punto de congelación. Por ejemplo, decir que la isoterma se encuentra a los 1000 metros sobre el nivel del mar, quiere decir que a esta altura si llueve, entonces será nieve y probablemente sea muy frío. Si la isoterma está alta y estás en terreno nevoso, debes tener cuidado pues la lluvia en estas condiciones probablemente causará estragos, ya sea avalanchas o derretimiento de ciertos sectores.

Una muy buena página para revisar las condiciones climáticas es Mountain Forecast que te permite revisar de manera completa cómo se viene el tiempo en el lugar de tu destino. Sólo debes poner la montaña de tus sueños y te aparecerá una descripción completa de las condiciones que se presentarán.

Debes tener en cuenta que esta es solo una guía de lo que puede suceder los próximos días, son probabilidades bastante altas de lo que podría suceder pero considera siempre un margen de error, porque a veces sucede que no es tan preciso. Se meten vientos de otros lados que a veces cambian todo.

Nubes en la montaña

Al menos, luego de revisar esto, podrás sabes si llevas más abrigo o más ropa impermeable y, por supuesto, siempre protección solar, lentes de sol, buff y quizás un gorro que te pueda proteger del sol. Recuerda que en la montaña el sol siempre es más fuerte. Todo siempre es más, las condiciones son siempre más extremas.

Una vez estando en terreno con toda la información que recopilaste en casa entonces lo que debes observar es:

El viento

Tanto la dirección del viento, como la velocidad de este nos indicarán lo que se nos viene para los próximos días. Además, es probable que si hay mucho viento arriba, se demostrará con la formación de nubes como lenticulares, que nos indican que el tiempo va a cambiar o que en pocos días se viene tormenta.

Además, el viento puede ser muy molesto en la montaña, ya que disminuye la sensación térmica, provocando que sientas aún más frío. También es un problema a la hora de querer armar la carpa, pero sin ellos realmente estaríamos perdidos. La Tierra se calentaría rápidamente, impidiendo la posibilidad de vida en ella.

En Chile, al menos, no tenemos tornados, pero si tenemos fuertes vientos impredecibles que vienen desde el Este, y que por lo general cambian toda la previsión meteorológica, por lo general son cálidos y se conocen como vientos Catabáticos calientes. (En la foto de abajo apreciamos como un viento catabático caliente afecta una de las laderas del volcán Villarrica, levantando la nieve).

También existen vientos propios de la montaña, como por ejemplo los vientos Anabáticos, que son vientos que soplan de manera ascendente por una ladera montañosa.

Además de ser importantísimo en el proceso de enfriamiento de la Tierra, el viento también produce rápidos cambios meteorológicos. Es sólo cosa de ponerse a pensar en Patagonia, donde generalmente se perciben rachas de viento desde 100 hasta 150 kms/hora, dándole esa característica de tiempo muy muy cambiante y que por lo general se percibe como que en un día puedes apreciar las cuatro estaciones del año.

Fuertes vientos levantan la nieve

Las nubes

Hablar sobre los tipos de nubes es un área extensa y que te permite conocer y predecir mucho mejor las condiciones climáticas, la cantidad de humedad, la presión, la posibilidad de precipitaciones y tormentas o la cantidad de viento que hay en los altos estratos.

Una nube es principalmente la condensación del agua que se ha evaporado de la superficie terrestre por el sol, para luego convertirse en una masa gaseosa que al momento de juntarse la suficiente cantidad de agua en ellas, vuelve a caer en forma líquida (lluvia) o sólida (granizo o nieve) cuando el ambiente es más frío.

Si te interesa saber más en profundidad cómo se forman las nubes, te recomendamos que veas el video a continuación que te muestra todo lo que sucede en el proceso de conformación de una nube.

Además, debes saber que hay distintos tipos de nubes y que todas significan algo distinto. A grandes rasgos tenemos las cúmulos (varias nubes que parecieran estar “hinchadas”, originadas por corrientes de aire ascendente y por lo general nos señalan que habrá buen tiempo), estratos (nubes largas y horizontales grisáceas) y las cirros (nubes ligeras que aparecen sobre los 7.500 m.). También se pueden apreciar combinaciones de tipos de nubes, y ahí es cuando aparecen las cirrocúmulos, cirroestratos y estratocúmulos.

Si, por el contrario de nubes cirros, vemos el cielo con nubes muy oscuras y densas, éstas llevarán el nombre de nimbos.

Para que te hagas una idea, te mostramos esta infografía:

La temperatura

Lo primero que debes recordar de esas clases del colegio es la frase “a mayor altura, menor temperatura”, por lo tanto tienes que tener claro, que aunque en el valle, a nivel del mar haga un calor impresionante, siempre que subas a la montaña debes considerar que la temperatura siempre disminuirá un poco. Además, estás más expuesto al viento, lo que también afecta en la sensación térmica.

En la montaña es muy fácil percibir temperaturas bajo cero, por lo que siempre debes considerar llevar abrigo extra y, por qué no, primeras capas secas en bolsas plásticas dentro de tu mochila. Lo peor que puedes hacer es quedarte con la ropa mojada todo el día, pues esto causará que sientas más frío y hasta puede acarrear enfermedades como resfrío o congelamiento.

 Nubes bajas y nubes altas

El sol

No debemos olvidar que el sol  es también más intenso en la montaña, en primer lugar porque se está más alto y en segundo lugar, porque cuando hay nieve, los rayos Ultra Violeta se reflectan en un 90%, creando un efecto espejo y afectando al caminante tanto por arriba como por abajo. Es esencial llevar todo tipo de protección solar. Tanto una crema que bloquee estos rayos dañinos, como anteojos solares que te protegerán de una posible ceguera, problema tan típico de la alta montaña.

Condiciones perfectas en la montaña

Estos son algún conceptos básicos de montaña, sólo para que te motives a investigar más sobre ellos y puedas hacer una planificación mejor desde tu casa y luego tengas nociones sobre el tiempo que se viene en terreno. La experiencia y la teoría te otorgarán los conocimientos necesarios para poder disfrutar más de la montaña y tomar mejores decisiones en ella.

Si estás realmente muy interesado en este tema, te recomendamos el libro: Montañismo, la libertad de las cimas, que dedica un capítulo completo a la meteorología de montaña, entre otros consejos muy ricos para la planificación y vida en la montaña.

Última foto gentileza Nicolás Palma, Escuela de los Volcanes.

Paula Fernández

Paula Fernández

Viajera, periodista, amante de la vida, la naturaleza, el deporte, la escalada y de permanecer en constante movimiento y aprendizaje.
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