Parque Chapada Diamantina, el mejor trekking de Brasil

Chapada Diamantina Brasil

A seis horas hacia el oeste de Salvador de Bahía se encuentra el parque nacional Chapada Diamantina. Creado en 1985, -con más de 150 mil hectáreas- lugar donde antiguamente se explotaba el diamante en ríos y minas. Fue hasta a mediados del siglo XX, que la región pasa por una crisis económica producto del agotamiento de la explotación de la piedra, y se crea una nueva fuente de ingreso: el turismo.Deleitándonos con un escenario montañoso, donde descienden corrientes de agua de las cumbres para crear los principales ríos de la región, cataratas que forman piscinas naturales transparentes y hermosos valles de verde vegetación, dan vida al mejor trekking de Brasil. Recomendado por un gran número de guías brasileños, llegué al rústico pueblo de Lencois -entrada del parque- en búsqueda de lo que me habían afirmado como uno de los sitios más mágicos e increíbles del país, dónde año a año, montañistas, alpinistas y caminantes de todas partes del mundo, se internan por días a embelesarse con este lugar. Fue ahí donde conocí a Thomas -francés radicado hace varios años, dueño de un albergue de backpackers en Lencois- que me puso al tanto de lo que vería en mi travesía por el parque. Atractivos naturales como las chapadas -formaciones rocosas de 600 metros de altura con una parte plana superior-, cascadas de gran caída libre, pozos de agua cristalinas en grutas encantadas, y ríos de color cobre se pueden encontrar en las más de 20 rutas guiadas que se pueden llevar a cabo dependiendo de la disponibilidad de días del viajero y el nivel de dificultad de preferencia.Chapada Diamantina Brasil Chapada Diamantina Brasil
Es así, -dado los dos días que disponía- tomé rumbo hacia Vale do Pati. Un valle en el corazón del parque, donde antiguamente más de 400 familias llegaron a vivir ahí -dada la importancia del lugar para la producción de café-, y que hoy, alberga esporádicamente a cientos de naturalistas y ambientalistas. Pasando por entre valles, montañas y vegetación densa de matas Atlánticas, voy descubriendo un escenario mágico, envolvente e incomparable, que da una sensación de pequeñez frente a la magnitud de la naturaleza.
La primera impresión que tuve fue de estar en las tierras del Rey León, caminando por paisajes secos, de árboles pequeños e inmensas montañas planas, -dando la impresión que fuesen cortadas por una tijera- para luego atravesar valles de verde vegetación y arroyos de refrescante agua. Todo esto en un cielo abierto dónde tienes la sensación que las nubes están más cerca que de costumbre.
Llegamos al mirador del Vale do Pati, -con una altura de 1.300 metros sobre el nivel del mar- lugar ideal para tomar fotografías y apreciar la inmensidad del valle y del parque. Un silencio penetrante se posa en éste energético lugar, dónde un viento suave y apacible mueve las colosales y blancas nubes hacia el horizonte.Chapada Diamantina BrasilChapada Diamantina BrasilContent-banner-INVIERNOLuego de una larga caminata, es posible encontrar una de las numerosas cascadas – o cachoeiras- que existen en el parque para disfrutar de un frío baño. La escogida fue la Cachoeira do Funil, dada su cercanía y belleza, una cascada de 20 metros en medio del valle, por lo que el sendero no está claramente marcado, lo que lo convierte en una caminata de gran dificultad, que vale totalmente la pena de conocer.

Para dormir en el parque existen sitios que ofrecen lo básico o bien, acampar previa autorización de algún guía turístico -en mi caso, me quedé en la casa de nativos una de las últimas familias del parque, en un espacio destinado a los viajeros llamado Igrejinha-.
Lo que fueron las nubes en el cielo durante el día, en la noche son las estrellas las protagonistas de este nuevo paisaje. Escenario ideal para ver la Vía Láctea, constelaciones y estrellas fugaces junto a un cálido fuego, dan la impresión de estar en uno de los mejores observatorios del mundo.Chapada Diamantina BrasilAl día siguiente, el objetivo es claro y desafiante, llegar al mirador de una de las mayores cascadas del parque -Cachoeirao de 270 metros de caída libre- y la favorita del valle. Es ahí, sobre una roca -con la cascada de frente y un angosto, pero largo valle al costado- que nos damos cuenta de la majestuosidad de la naturaleza y lo importante que es apreciarla frecuentemente, para alimentarnos el cuerpo y el alma. Sin lugar a duda, una de las experiencias que se deben hacer al menos una vez en la vida. Y que mejor, que en el mejor trekking de Brasil.Chapada Diamantina Brasil

Francisco Torres

Francisco Torres

Tengo 28 años, soy ingeniero comercial de profesión, fotógrafo de oficio y siempre he sido un apasionado por lo viajes. Trabajé durante años en el área de Marketing de una gran empresa para luego renunciar y poder cumplir un gran sueño de viajar alrededor del mundo y retratar con mi cámara la belleza de los lugares y personas que voy conociendo. Es por eso que salí de Chile hace un tiempo en búsqueda de historias y paisajes maravillosos. Instagram @franciscotorressoza
Más artículos de Francisco