Pasaje para uno basta y sobra. Los beneficios de viajar solo

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¿Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro? No gracias. Mejor armar maleta y viajar solo. Sin duda viajar acompañado puede resultar genial y muy enriquecedor, pero vivir la experiencia de lanzarse a la aventura por cuenta propia tiene demasiados beneficios para crecer como persona, que son necesarios conocer por lo menos una vez en la vida. Descubre cuáles son, para que si no lo has hecho aún, o ya lo hiciste, los aproveches al máximo y disfrutes como nunca la próxima vez que viajes contigo mismo.

1. Conócete

Sin duda es la gran oportunidad para escucharte y enfocarte en ti. Aprovechar para conocerte mejor y saber lo que realmente te gusta y lo que no. Poner orden a las cosas esenciales y desechar lo innecesario. Con todo el tiempo que tendrás para reflexionar descubrirás cosas alucinantes sobre ti. Al dejar de lado la rutina de la ciudad sentirás una sensación de libertad que hará que que la mente vaya más lejos y llegue a lugares a los que nunca has llegado.

2. Mejora tus habilidades sociales

Cuando viajas solo, estás inevitablemente mucho más activo y abierto socialmente hablando. Conoces a muchas más personas. Primero porque tú lo buscarás, y segundo, porque también ellos se relacionarán más contigo. Aquí no hay círculo cercano, desaparece esa seguridad. Por lo que surgirá la necesidad de ser más sociable, que se dará naturalmente, y de a poco muchas puertas se abrirán solas y llegarán más aventuras.

3. Amistad para toda la vida

Con las habilidades sociales que desarrollarás por el camino, será difícil no forjar vínculos con distintas personas, que podrán ser grandes compañeros, algunas tan increíbles que terminarán convirtiéndose en grandes amigos. Tendrás anécdotas e historias que quedarán en la memoria. Y en caso de que no, probablemente tendrás tiempo de añorar las viejas amistades y apreciarlas aún más. Sea como sea, el índice de la amistad irá en alza.

4. Hacer lo que quieras y cuándo quieras

No hay que rendirle cuentas a nadie, ni ponerse de acuerdo con nadie para decidir qué ver, dónde comer, cuándo ir a alguna parte, etc. Simplemente vas a tu ritmo. No hay discusiones, se aprovecha placenteramente el tiempo. Lo que hará que la sensación de libertad no pare, no pare y no pare de crecer.Content-banner-INVIERNO

5. La improvisación

Todos los planes que tengas nunca serán inamovibles, porque acuérdate, puedes hacer lo que se te dé la gana, solo tú mandas. Siempre que tomas una ruta, pierdes otra, así que lo mejor que puedes hacer es confiar en tu instinto, seguirlo y disfrutarlo sea cual sea el camino al que te lleve. Improvisando desarrollarás tu instinto. ¿El reto? Dejarse llevar.

6. Relaciones íntimas

No hay una razón puntual, pero cuando viajas solo las posibilidades de conocer a una persona, enamorarse o una relación momentánea, se quintuplican. Por lo que si quieres encontrar a alguien que te entienda o si quieres sentirte bien sentimentalmente, viaja. ¿Por qué? Porque no encontrarás lo que esperas, sino todo lo contrario, encontrarás lo que nunca esperaste encontrar.

7. Libertad absoluta

Sin duda todos los puntos anteriores apuntan finalmente a la libertad propia. El ser capaz de desenvolverse y crecer a través de la ruta, vivir experiencias y nutrirse de la aventura. Tanta libertad que te enfrentarás tus miedos e inseguridades, te dará la oportunidad de cuestionarte y reinventarte, una libertad que hará que te desconectes de lo innecesario para que finalmente nazcan cosas nuevas. Una libertad única que te acercará más aún a la plenitud y felicidad. Sí o sí querrás lanzarte de nuevo a la aventura de un solo pasajero.

Damián Saavedra

Damián Saavedra

Periodista. Amante de la naturaleza, el fútbol y el surf. "Crecí en un ambiente en donde la admiración y el respeto por la naturaleza era imprescindible, por lo que tengo el objetivo y compromiso, como persona consciente, de cuidar, respetar y proteger los ecosistemas y el medioambiente."
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