Quebrada de Macul: uno de los últimos lugares con agua libre

Macul

Si bien es cierto que los problemas hídricos en la zona central son cada vez más evidentes, muy cerca de Santiago existe un lugar que aún conserva este escaso recurso natural y, con ello, la vida. ¿Cómo? a través de afluentes libres de agua, proveniente de napas subterráneas y del deshielo de la nieve que permanece en las montaña, y gracias a que no hay empresas filtrando el agua más arriba

Descubrir el sector de Quebrada de Macul, con todos sus atractivos fue una verdadera sorpresa para mí. Primero porque no sabía que tan cerca de Santiago existía un lugar como este y, más encima, libre… sí, leíste bien, todos pueden ir sin tener que pagar ni un peso, ni tener que saltar cercos «a la mala», ni atravesar portones que no sabes si te va a aparecer un cuidador con su escopeta o algo así.

Lo otro que me sorprendió enormemente fue que había agua en todas partes. Un río (primero encausado y a medida que vas subiendo un poco más se transforma en un río libre), que luego tenía pozones y finalmente ¡Cascadas! sí, cascadas en la zona centro, un verdadero animal en peligro de extinción, y de lo cual hablaremos más adelante, pero primero debo contarles sobre este lugar.

Quebrada de Macul

La Quebrada de Macul, que comienza en la sierra de Ramón, producto de la falla homónima y se encuentra dentro del Parque Natural Quebrada de Macul, formando parte de la Red de Parques Naturales de la asociación Parque Cordillera, que actualmente es administrado por la Comuna de Peñalolén.

Parque Cordillera consiste en 5 parques naturales en la región metropolitana (próximamente serán 6, ya que uno se encuentra en proceso), donde se tiene un registro de al menos 230 mil personas al año que aprovechan estos espacios para hacer deporte, disfrutar de la naturaleza y desconectarse de las rutinas de la ciudad y ofrece más de 110 kilómetros de senderos para recorrer. El objetivo principal es la conservación de la biodiversidad de la cordillera a través de distintos mecanismos.

El Parque Natural Quebrada de Macul, en particular, cuenta con un bosque nativo esclerófilo, donde fácilmente se puede encontrar Litre, Maqui, Bollen, Colliguay, entre otros árboles nativos propios de nuestro territorio y que aportan a la biodiversidad de los lugares. Esto es gracias a los afluentes de agua que permanecen en la zona y que, a su vez, existen aún gracias a que en este lugar no hay mineras, represas o plantaciones de monocultivo que puedan afectar la distribución y el crecimiento del bosque esclerófilo.

El recorrido por sus hermosas laderas, te ofrecen opciones bastantes versátiles: Desde tranquilas caminatas familiares hasta alcanzar cumbres de cerros sobre los 3.000 msnm. Sin embargo, el Parque cuenta con tres senderos habilitados, zonas de descanso, baño seco, puntos de reciclaje y señaléticas de educación ambiental.

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El Parque abre todos los días a las 8 de la mañana y cierra a las 19:00 horas. La entrada es gratuita, sin embargo debes pasar a registrarte y descargar la aplicación  que además está muy buena porque te avisa cuántos kilómetros has caminado, en qué punto del sendero te encuentras y todo ese tipo de informaciones útiles, osea, para no perderse! Eso si, no puedes ir con tu mascota y, está bien, pues hay mucha fauna nativa que te lo agradecerá (como zorros y distintos tipos de aves -hay rumores que también hay pumas-).

Lugares como este hoy en día son un tesoro. Bueno, siempre lo han sido pero, seamos sinceros, ya casi no quedan lugares como este en la zona centro de nuestro país, donde el monocultivo, las mineras, las represas  y el robo del agua han modificado el ecosistema y el paisaje al que estábamos acostumbrados hace un par de años. Hoy es más bien una réplica del desierto que antiguamente veíamos tan lejano. Y no estoy exagerando, las fotos de los lugares donde antes había agua y ya no más abundan en internet.

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Asimismo, abundan las noticias de cómo nos roban en agua (sobre todo en los campos, los grandes empresarios robando a los pequeños, una historia bastante repetida), cómo las mineras abusan de este elemento, dejando muy poco para que continúe su curso y así el ecosistema pueda seguir siendo tal. Además de los relaves que son estas «lagunas» de colores turquesas, que muy alejados están de ser aguas paradisíacas, siendo concentraciones de muchos químicos. ¿Cómo se pretende la sanidad de la naturaleza si se le está matando por muchos lados?

No vamos a frenar las mineras, quizás los grandes empresarios de paltas principalmente pero si podemos aportar desde nuestra calidad de seres vivos en este planeta, aportando con nuestro granito de arena, porque si todos pensamos en aportar en algo, entonces remando juntos los cambios serán más fáciles, más efectivos, más tangibles y más rápido.

¿Cómo aportar en el cuidado y respeto al agua cuando disfrutamos del aire libre?

1. Antes que todo, no laves loza ni hagas tus necesidades en los ríos, lagunas o afluentes de agua, todos quieren tener agua limpia y lo más libre de contaminantes posible

2. Asimismo, hay que tener especial cuidado con el aceite. ¡Una gota de aceite contamina 1000 litros de agua! Lo mejor es guardarlo en una botella y luego llevarlo a algún punto de reciclaje de aceite usado (por ejemplo Rendering ofrece tal servicio). Infórmate de lugares donde reciclen el aceite cerca de tu casa. Incluso puede volver a utilizarse como biodiesel.

3. ¡Planta árboles nativos! Ya sea en el cerro que estés visitando o cerca de tu casa o en tu casa, plantar árboles ya es un pulmón más para nuestro planeta, plantar un nativo significa que este árbol se adaptará rápidamente a las condiciones del entorno, no requiriendo más agua de la que se le puede dar. Hay varias municipalidades de Chile fometando la plantación de árboles nativos, por lo que a veces existe la opción de ir a buscar uno de manera gratuita. Un Peumo es una buenísima opción.

 Gentileza de las fotos Palos Quemados: Namuntu.cl / Kendru Fernández

Paula Fernández

Paula Fernández

Viajera, periodista, amante de la vida, la naturaleza, el deporte, la escalada y de permanecer en constante movimiento y aprendizaje.
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