Testimonios de sacadas de chucha: Valparaíso Cerro Abajo 2017

sacada de cucha

Sólo quince años de carrera son capaces de congregar quince mil personas entre el Cerro Alegre y la Plaza Anibal Pinto. Para alentar a los 39 pilotos que corrieron esta versión el público llevó hidratación, silbatos y llantas viejas que hicieron sonar durante horas, mientras los riders bajaban por estrechas escaleras, volando desde casas y andando por las paredes. Es una locura.El circuito de la carrera se extiende por los alrededores del Cerro Cárcel, atraviesa lugares iconos de la ciudad como la escalera Bocaccio, Plaza Bismark, Calle Atahualpa y la pérgola de la plaza Anibal Pinto. A lo largo hay saltos, escaleras, un bus que deben saltar, un enorme gap desde una casa, dos wallride y un container. La organización todos los años agrega nuevos obstáculos y mantiene los clásicos. Quince años de historia han puesto al VCA como una de las carreras más importantes de Downhill urbano a nivel mundial. Una pista tan trabada, estrecha y llena de público pone los nervios de los pilotos a prueba y bueno, el VCA tiene varias víctimas a lo largo del día. La carrera comienza a mediodía con el entrenamiento, los riders se lanzan cerro abajo reconociendo la pista. Esta etapa ayuda a medir velocidad y fluidez que deben llevar. Sin embargo, la adrenalina manda y de cabeza se tiran saltos que empiezan a cobrar víctimas. El clásico wallride de la calle Atahualpa fue la sección con más caídas, pues este año agregaron una recepción que obligó a los riders a entrar con más velocidad para no quedar cortos y rebotar en medio del landing. Los pilotos nacionales Kike Génova, Ignacio Rojo y Rorro Farías pagaron el precio.

Ignacio Rojo estaba en los entrenamientos y no tuvo la posibilidad de mirar el wallride antes, sólo escuchó comentarios de la organización y público que decían que nadie se había atrevido a pasarlo. Después de haber pasado todas las secciones del circuito llegó a Atahualpa, se aventuró a volar dándose cuenta que la velocidad y compresión eran distintas a los años anteriores. Bajó un poco la cola de la bici y logró conectar con la recepción, no perfecto, pero ya sabiendo qué necesitaba. En su segunda pasada de entrenamiento decidió relatar su bajada y se lanzó decidido al wallride. “Venía muy agitado, quizá no fue una buena decisión relatar la bajada. Me acerqué a la zona del wallride muy cansado, me topé con el peralte, entré fuerte, llegué bien a la recepción, pero la compresión generó un cambio de dirección en el aire y la bicicleta se tendió a acostar para el lado contrario. Me caí muy duro, uno de los porrazos más fuertes que he tenido el último tiempo”, cuenta Rojo.

Por su parte, Kike Génova también se cayó en esta sección y recuerda: “venía todo bien en mi VCA hasta que noté que perdí un poco aire en la rueda trasera, cosa que no me preocupó porque no fue mucho y venía aguantando bien hasta que entré al wallride de Atahualpa, tomé la sección interna para salir apuntando hacia arriba y no quedar corto en el salto, y cuando me inclino y cargo duro para doblar y avanzar la cola derrapó por la falta de aire, sentí que la dirección de mi bici cambió y ya no llegaba por ningún motivo a la recepción… así que me agarré fuerte y esperé”. Génova agrega que su GoPro “quedó como sopaipilla”.

“Juntar el arte de las calles con la euforia y adrenalina de la gente es algo increíble”, cuenta Rorro Farías, que también pagó el precio por lanzarse de cabeza en la carrera. “En el famoso wallride tuve dos caídas fuertes, en la primera quedé corto, no alcancé a llegar a la recepción y me catapulté fuera de la bici. En la segunda salté y me fui contra el muro, escuché vidrios, gritos y quedé mareado, pero sentir a la gente me hizo venir un aliento del corazón y me dieron ganas de gritar y llenarme de energía. En la tercera logré tirar el salto, pero primero analicé un par de caídas, pedí ánimo y logré hacerlo”. Su último intento lo atribuye al público que motiva a los pilotos, algo que sólo de da en el VCA.

Sacada de chucha Felipe Rodriguez por Jesus Miercaida

James Alfaro

Periodista, fotógrafo y entusiasta de los deportes de aventura. Siempre ligado a la bicicletas y las montañas, hace un tiempo deicidio dejar su trabajo de escritorio y dedicarse de lleno a lo que lo apasiona, ser independiente, viajar y filmar sus aventuras, ya sea haciendo enduro sobre su bicicleta o recorriendo las montañas sobre una tabla.
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