#VanLife: Peregrino Casa Rodante, vivir sobre ruedas.

portada peregrino

Peregrino Casa Rodante nace el año 2013. Me gusta hacer música y quería grabar un disco viajando. Con la José Hojas Palacios, compramos un furgo Mitsubishi L300 y con la ayuda de un amigo carpintero hicimos toda la transformación para poder viajar.La distribución y el diseño de los muebles del interior lo copiamos de las VW Westfalia. Incluimos un sillón cama, un lavaplatos, una cocinilla y muebles para llevar todo lo que necesitáramos para el viaje. Todo hecho en terciado. Yo llevaba además un pequeño estudio portátil para poder grabar las canciones en cualquier lugar.

Con el furgo ya listo salimos de Concepción en Mayo del 2013 rumbo al norte. No teníamos una ruta trazada ni un itinerario definido. Lo íbamos viendo en el camino. Después de varios días de viaje, varias noches durmiendo en la ruta, en estaciones de servicio, plazas, costaneras, playas y dónde nos pillara la noche llegamos a San Pedro de Atacama donde nos quedamos unos días recorriendo los alrededores. Estuvimos en San Pedro más o menos una semana durmiendo en el estacionamiento que queda al lado de la cancha de futbol; lugar de encuentro y hotel de muchos viajeros motorizados. Aunque soy del sur siempre me ha gustado mucho el norte, sobre todo manejarlo. Es increíble dormir en la mitad de la nada, en el desierto y tener tu pequeña casita por un momento en un lugar completamente ajeno.

san pedroDespués de San Pedro partimos de vuelta a Calama para volver a subir al Altiplano hacia Ollagüe a mas de 3000 msnm y poder cruzar a Bolivia. Llegamos tarde por lo que decidimos cruzar la frontera al día siguiente y dormir esa noche en el pueblo al lado de un edificio público. La idea era dormir siempre en el furgo y esa noche no fue la excepción. No sabíamos que en la noche haría tanto frío. Las temperaturas bajaron de los 0º C y no habíamos aislado muy bien la carrocería, solo habíamos puesto un poco de poliester en el techo y un poco de lana de vidrio en algunos laterales pero era básicamente un refrigerador. Por suerte teníamos sacos de dormir decentes, ropa calentita y éramos 3 (El Baltazar estaba en la guatita). En la mañana estaba todo congelado, nos despertamos tempranito y partimos a la frontera.

norte

Es emocionante salir del país después de haber recorrido harto y por tus propios medios cruzar la frontera. Nos fuimos a Uyuni, ciudad conocida principalmente por el salar. Bolivia es muy barato por lo que pudimos pagar un hostal para dormir. Tenía muchas ganas de recorrer el salar pero muchos nos decían que era muy fácil perderse, si es que no lo conoces bien o no tienes un GPS. Como no lo conocíamos bien ni tampoco teníamos GPS decidimos hacer un tour por el salar donde te llevan en un 4×4 a recorrer el hotel de sal, las islas, el cementerio de trenes y te dan quinoa con carne de llama de almuerzo. Después de Uyuni seguimos hacia el noreste por la carretera principal. No es fácil manejar en Bolivia. Los Bolivianos son bien salvajes para manejar y muchas veces no respetan las señales del tránsito. Cada vez que entrábamos a una ciudad era un momento de tensión. La entrada a Oruro fue aún más difícil porque además llegamos de noche. Nos quedamos 2 noches en Oruro, ciudad que gira en torno al carnaval que se hace en febrero, dormimos en uno de los mejores hoteles de la ciudad, de verdad que es conveniente el cambio de moneda para nosotros. Al día siguiente recorrimos la ciudad y volvimos al hotel a dormir y partir a Cochabamba.Content-banner-INVIERNO

14390034En Cochabamba estuvimos varios días. Es una ciudad muy linda y nos dedicamos principalmente a caminarla, recorrer sus mercados y ferias de artesanías. Estábamos maravillados con la comida, la cantidad de frutas, carritos de jugo de naranja y pomelo, la piña en trozos, los almuerzos de los mercados, los batidos energizantes, la cantidad de cosas hechas en base a quinoa; era el paraíso. Almorzábamos todos los días en los puestos de los mercados, la comida era muy rica y te daba calorías para caminar todo el día. Después de Cochabamba partimos a Santa Cruz de la Sierra, la última ciudad Boliviana antes de la frontera con Brasil. Era una ciudad muy distinta al resto de Bolivia y más parecida a lo que se venía del otro lado en Brasil. Nos dijeron algunas personas del lugar que mucha gente de ahí quería que Santa Cruz se independizara de Bolivia. Era más parecido a Chile o a Brasil que las demás ciudades dónde estuvimos. Creo que si vas a Santa Cruz no vas a conocer Bolivia realmente. Después de unos días en Santa Cruz de la Sierra manejamos al este hacia Puerto Suarez en la frontera. Dormimos en la plaza con mucho calor y humedad. Al otro día cruzamos la frontera y estábamos en Brasil.14400030Ninguno de los 2 había estado en Brasil antes. Fue emocionante llegar! Pasamos Campo Grande, que viendo el mapa pensábamos iba a ser un pequeño pueblo, era una tremenda ciudad, algo que nos pasó muchas veces recorriendo Brasil. Luego de unos días de viaje, ya empezando a bajar hacia el sureste, llegamos a Curitiba dónde nos quedamos una noche y dormimos en una calle en el centro de la ciudad cerca de una estación de servicio por seguridad. Al otro día seguimos viaje. Las carreteras de Brasil son buenas y tienen unos lugares llamados Lanchonetes que son estaciones de servicios que tienen de TODO y eran perfectos para pasar las noches en la ruta. Más hacia el sur llegamos a Florianápolis y nos quedamos hartos días ahí, creo que fue dónde más estuvimos. Recorrimos la isla y gran parte de sus playas, daban ganas de quedarse más tiempo pero teníamos que seguir.peregrinoSiguiendo hacia el sur cruzamos a Uruguay y el ritmo cambió. En la carretera principal apenas pasaban autos y había mucha tranquilidad en el ambiente. Me gustó mucho recorrer Uruguay y se me hizo muy corto. No nos demoramos mucho en recorrer la costa. Estuvimos en Cabo Polonio, pasamos por Punta del Este, dónde muy cerca de la orilla tuvimos la suerte de ver una ballena, después Monte Video y Colonia, dónde embarcaríamos el furgo en un ferry para cruzar a Buenos Aires.

Ya nos quedaba poco tiempo para viajar por lo que la costa argentina del Atlántico la recorrimos más o menos rápido. Después de unos días recorriendo Buenos Aires empezamos a bajar al sur andando muchos más kilómetros diarios que antes. Teníamos que llegar a la Patagonia. Pasamos por Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y muchos pueblitos entre medio y kilómetros y kilómetros de pampa.

Cruzamos a Chile y partimos a Puerto Natales y Parque Nacional Torres del Paine. Era pleno invierno por lo que era difícil hacer los senderos así es que nos dedicamos a recorrer unos días el parque en el furgo. En Puerto Natales aprovechamos de descansar ya que la última semana en la ruta había sido bien dura. Llevábamos días sin ducharnos así es que pagamos una pieza en un hospedaje para reponer energías y dignificarse un poco. Aprovechamos también de lavar ropa antes de seguir a El Calafate, en Argentina, donde tomamos el mejor chocolate caliente de nuestras vidas. Hacia el norte volvimos a cruzar a Chile por Chile Chico. Ahí la Jose tuvo que volver a Concepción y me quede sólo. Me quedaba gran parte de la Carretera Austral por andar. Pase a Puerto Tranquilo, donde vive una prima y su familia. Estuve unos días ahí terminando lo que me faltaba por grabar del disco y seguí hacía el norte durmiendo dónde me encontrara la noche. Me encanta la carretera austral; la había recorrido con mi familia cuando chico en un Toyota Hiace camperizado por Westfalia y la parte norte la había hecho en bici hace unos años. Siempre sumas recuerdos bonitos en la Carretera Austral. Me tocó nieve en muchas partes del camino de Puerto Tranquilo a Coyaique y no tenía 4×4 ni cadenas pero por suerte no paso nada malo. Después de haber recorrido la Carretera Austral ya me quedaba sólo la Ruta 5 Sur hasta Concepción.los dos

Ya en Concepción, después de 3 meses y muchos kilómetros encima, con la Jose quedamos motivadisimos con esta manera de viajar y de vivir. Ojalá poder hacerlo sin un tiempo limite de regreso, con completa libertad para conocer los lugares dónde pasas y quedarte el tiempo que quieras. Que el viaje se vaya abriendo su propio camino. Vivir de una manera simple y haciendo lo que te gusta. Y así empezamos a pensar como poder hacerlo y nace “Peregrino Casa Rodante”.

Pablo Álvarez

Junto a Josefa, Baltazar y Celeste, acondicionamos nuestra casa rodante como cafetería viajera. www.peregrinocasarodante.com
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